miércoles, octubre 15, 2008

PARA SUBIR UNA ESCALERA

Todos conocemos el texto de Cortazar, y todos hemos sido influenciados por el de una u otra forma. Aunque de todo lo que he leído suyo mi favorito es Bestiario... Bien, hoy he vuelto a leer al cabo de los años, digo a leer con detenimiento, como quien escucha aun maestro. Interesante. He pensado escribe tu ahora lo mismo desde tu punto de vista como subir una escalera a modo de trabajo literario, no quiero que piensen que me dedico al plagio, mas bien al estudio de los maestros y lo mismo que Picaso interpreto a la Meninas, yo interpreto para subir una escalera
En el texto de Cortazar es obvio que para él todos somos iguales, tenemos dos pies semejantes, que no debemos confundir, dos brazos que cuelgan, y un torso que actúa de eje de simetría. Así mismo hace una tabla rasa con el tipo de escaleras que se pliegan, avanzan y se elevan hacia delante, olvidando temporalmente las que se elevan horizontales hacia el cielo, apoyándose en simples travesaños de madera y no en escalones formados por una vertical perpendicular a una horizontal perpendicular a su vez a otra vertical mas elevada, etc., etc...

A mi modo de entender, en el mundo no todos somos iguales, ni nos encontramos en las mismas circunstancias...
Léase mi caso; actualmente camino con dos bastones y un pie escayolado. Por no seguir los consejos de tan ilustre escritor di un traspiés al subir un escalón, de los que tan bien describe, caí de bruces y me torcí un tobillo.
Ahora debo subir los 30 escalones que separan mi piso de la calle, primero diez, un rellano para descansar, luego otros diez, el siguiente rellano para descansar, y otros diez. Esto que hacia cada día varias veces sin tener en cuenta la más mínima reflexión, ni siquiera recordar el texto de Cortazar que un día leí en el autobús, lo recuerdo bien por que esa tarde había quedado con Charito, la que después seria mi mujer. Ni por esas, me acordaba yo de Cortazar o de Charito cuando subía o bajaba si no que iba enfrascado en mis propios pensamientos y estos suelen tener que ver con mi trabajo, por que debo confesar que soy lo que llaman un Work alcoholic.

Han adivinado este texto forma parte de una terapia ocupacional que tiene mi empresa, apoyada en la teoría de que los trabajadores tienen una recuperación más rápida y satisfactoria si durante el periodo que dura la convalecencia forman parte de alguna actividad creativa. Así que después de la sesión de rehabilitación física que practico con un fisioterapeuta, hago otra con un joven que acaba de terminar psicología y se ha especializado en la autobiografía terapéutica. Y que se dedica a dar este tipo de talleres en las empresas de obreros con amplias jornadas laborales que sufren distintas patologías .
El terapeuta nos hizo leer varias veces el texto de Cortazar que yo conocía y nos mando escribirlo desde nuestro punto de vista.

Para la inmensa mayoría subir una escalera es tal como lo describe Cortazar de una forma mecánica sin reflexionar en ello. Para mí ahora supone un reto, algo así como subir al Everest. Lo primero que observo es la altura de los escalones, si son altos el esfuerzo se multiplica proporcionalmente al numero de centímetros, Después, el ancho de la escalera, las escaleras estrechas son prácticamente impracticables, hay que tener espacio apoyar el pié y los dos palos sobre los que me apoyo. Por ultimo si tienen o no, barandilla, la barandilla me permite suprimir uno de los bastones y apoyarme en ella, lo que me da seguridad en caso de perder el equilibrio, y evitar caer rodando, lo que agravaría mi situación

Será que esta circunstancias me han hecho ver el mundo con otros ojos; lo que para Cortazar resultaba una unicidad para mi se ha convertido en una multiplicidad. No es lo mismo subir las escaleras tu solo, a tu ritmo, que tener una fila de gente impaciente que llega tarde al trabajo y que no se da cuenta de que acaba de desestabilizar tu bastón. Tú te pones nervioso, notas que eres un estorbo; no sabes que hacer con tus muletas, tu pie escayolado, el sudor que te corre por la frente y la ansiedad que te produce que tu también vas a llegar tarde.

Las casas madrileñas de principios del siglo XX tiene una escalinata señorial de altos peldaños de mármol que se suelen decorar con plantas tropicales a modo de adorno, se colocan unas barandillas de bronce sujetas por unos lindos soportes de testuces de machos cabríos que sujetan la vara con su cornamenta que son puramente ornamentales La parte central es frecuente que tenga una alfombra de lana natural tejida a mano en Afganistán o Turquía. Sujeta a cada peldaño por barrotes de cobre.
Al entrar uno piensa. Bello, bello, aquí seguro que quien vive es importante, o gana mucho dinero para pagar la hipoteca o el alquiler en una casa como ésta.

Lo que yo pienso ahora es bien diferente ¿Cómo demonios se les ocurren poner una clínica aquí? Y es que aquí justamente está la clínica del fisioterapeuta y del psicoterapeuta que tiene concertada mi empresa, para que sus trabajadores se recuperen rápido de sus traumatismos laborales. Entonces recuerdo que yo hasta ahora solo había visto lo que todos, un bello portal, lo justifico y digo, uno aquí al entrar se debe sentir importante, y eso sube la moral de los trabajadores... pero yo maldigo en arameo los ocho peldaños que me separan del rellano donde girando a la derecha hay una puerta con una placa de cobre que dice “Clínica de rehabilitación”
Entonces visualicen; allí estoy yo, un pobre individuo accidentado, cansado de la pequeña caminata desde el autobús hasta aquí, sudoroso, entró en este bello portal y me digo: Alberto esto es el final, ya llegas, !Animo!. Claro me animo, me doy aliento, me digo tu puedes, has hecho cosas mucho más difíciles en el trabajo. Mi otro yo protesta; Con la mente, con la mente, yo soy un tipo inteligente, audaz, rápido, de ideas brillantes, esto es diferente, !yo tiro las muletas!. Le respondo; Entonces te quedarás cojo para siempre y entonces si que estas jodido. Éste argumento me da fuerzas.
Apoyo el bastón en el primer escalón y resbala, el mármol además de pulido esta encerado y sacado brillo. Resbala, tira de mi brazo, me hago daño en el codo y en el hombro pero no pierdo el equilibrio y eso ha sido una suerte. Lo intento de nuevo. Hay que poner los bastones,!No lo olviden! lo más perpendicular que puedan al plano horizontal del peldaño.

Para subir una escalera ( consejos para personas con esguinces)

Asegúrese que el suelo no este resbaladizo, evítelo en la medida de lo posible esto puede ser verdaderamente catastrófico.
Apoye los bastones lo más perpendicular posible.
Respire hondo, y mantenga el aire en los pulmones.
Impulse con el pie sano el cuerpo hacia arriba, apoye su peso en los brazos, suba la pierna y apoye su pie sano sobre el siguiente peldaño, suelte el aire y descanse.
Repita esto tantas veces como le sea necesario.
No ponga el pie enfermo bajo ningún concepto en el suelo, esto alargaría en semanas la recuperación.
No desespere, no se agobie por el tiempo, haga todo esto con calma...
Le duelen las manos, Lo sé
Le han salido ampollas en tan solo dos días, Lo sé
Le duelen los hombros, los brazos y el pié, todo, Lo sé.

Lo peor viene después cuando por fin te sientas y crees que podrás descansar No es así. El terapeuta dice: ¿Han traído los deberes que mandé? Y uno saca de la bolsa que se ha colgado del cuerpo y que le ha estado molestando todo el tiempo para subir la escalera, los papeles arrugados donde ha escrito sus reflexiones. A ver lee, dice. Y tu tienes que leer a otros que están sudorosos, abotargados cansados y doloridos. Lees ahogado por que te has quedado sin aliento. Y él dice; Bien, muy bien, pero….. la concordancia, y la estructura, y el narrador y….. Os aseguro eso es mucho peor aun que subir las escaleras….



5 comentarios:

S. M. L. dijo...

Vaya qué cansancio he sentido en todo el cuerpo luego de haber terminado el relato.
Un beso

ybris dijo...

A mí se me quedó una sonrisa imborrable desde la primera vez que leí ese texto de Cortázar.
Leerte a ti sobre ello ha sido descubrir lo profunda que puede ser una sonrisa.

Besos.

Margot dijo...

Tantos escalones... ufff.

Besotes, Fortu!

Esther Hhhh dijo...

Apuff.. Y yo que las subo y bajo por costumbre, nunca pensé que pudiera ser tan complicado...

Besitos, querida Fortu

Bohemia dijo...

Sabes? Yo tengo que seguir descubriéndolo...no he leído demasiado de él y ya me duele...

BSS