martes, noviembre 09, 2010

BUENAS NOCHES

Hoy para cenar mamá me preparó salchichas con puré de patata. A mi me encanta dibujar y ella lo sabe, así que siempre me deja que haga un dibujo con la comida. El puré es de esos de sobre que se preparan con leche y mantequilla, ella lo hace espesito para que le pueda moldear. Pues eso, con el puré hice una bola que luego aplasté planita formando una cara, con el chorrito de Ketchup le dibuje los ojos, la nariz y la boca, una boca grande por que tenia mucha hambre y con los trocitos de salchicha le hice una cresta.
- Anda date prisa y come - me dijo mamá como si fuera una conejita blanca mirando el reloj de la pared de la cocina - son más de las nueve ya tendrías que estar en la cama.
- Mira mamá, un punki como Jaume.
- Tienes razón, el Jaume está muy bueno para comérselo, lo mismo que tú - y se lanzó a mi cuello como una zorra a un cordero.
Era verdad el punki estaba riquísimo, y no dejé nada.
Como los perros que acompañan a las cabras al establo, mamá me llevo primero a lavarme los dientes y luego a la cama. Me tapó con el edredón y me dio un beso.
- Buenas noches mi princesa. Ahora cierra los ojos y duerme.
- Pero no cierres la puerta que entre luz.
- Vale -dice suspirando como una gallina y sale del cuarto.
Todavía no tengo sueño, oigo sus pasos en el corredor y la puerta del salón que se abre.
-!Mamáaaaaa! -grito. La oigo venir con el trote ligero de una yegua.
- ¿Qué quiere mi reina?
- Ahí detrás de la cortina parece que se esconde un esqueleto.
Hace pocos días que ha sido Halloween y todavía siento miedo de los monstruos.
Mamá se ríe, agita las cortinas, mira debajo de la cama y abre el armario.
- No hay nada ¿viste? Ahora duerme. Y se aleja por el pasillo.
Es verdad no hay nadie, pero siento la boca seca por el susto, y sigo sin tener sueño.
Y antes de que llegue al salón grito de nuevo.
- !Mamá! !mamá! !¿Me traes un vaso de agua?!
Oigo sus pisadas de camella que camina por el desierto, arrastra un poco los pies.
Me siento en la cama y bebo, a sorbitos, la verdad es que no tengo mucha sed, pero me gusta que este a mi lado. Como voy tan lenta se lleva el vaso a medio beber y dice algo enfadada.
- Anda hija, déjate de rollos y duerme de una vez.
En el supermercado he visto ya los turrones y los mazapanes y en un montón unos árboles de navidad de plástico.
- !Mamá! !Mamá! Y siento los rugidos de la leona que viene por el pasillo.
- ¿Qué quieres ahora?
-¿Cuánto fata para Navidad?
- Mucho, mucho. Y no vuelvas a llamarme. Si me llamas cerraré la puerta y te quedarás a oscuras. Se va sin mirarme siquiera.
Ahora se ha puesto a llover y me gustaría gritarle que me dan miedo las tormentas pero mejor me invento yo una historia.
Había una niña, muy pobre, muy pobre (es decir yo) que vivía sola en una cabaña del bosque cerca de un riachuelo de agua cristalina. Los animales del bosque eran sus amigos, la ardilla, la liebre, la oca,…. Y todos se acercaban a la niña le daban las buenas noches y se quedaban en la cama durmiendo a su lado, y todos, todos tenían la cara de mi madre.
!Z Z Z Z …..! Creo que me quedé dormida.

Este cuento es una respuesta a uno de Anita Dinamita en sus Relatos de andar por casa. ella le escribió desde el punto de vista de la madre, y nada mas leerlo me apeteció reescribirlo desde el lugar de la niña.

Si queréis podéis pasar por su blog pinchando aquí Relatos de andar por casa





9 comentarios:

Fortunata dijo...

La verdad Anita que leí tu historia y me apeteció escribir el otro lado de la cama.
!Gracias! me ayudó a romper el silencio

Anita Dinamita dijo...

Guauuu, es precioso!!! ¿Puedo ponerlo en mi blog con enlace al tuyo?
Gracias!!! Te ha quedado precioso, y se nota que conoces a Violeta y al punky!!!

isabel gutiérrez dijo...

Conectas con la memoria colectiva y por consiguiente con el sentimiento de todos nosotros. Quién no ha hecho lo mismo con su mamá, ¡mamámaáaa,mamaáaa, maaaaaami, mamiita! Pero hija que tengo mucho que hacer... uf, que me pongo a llorar.

Y luego al final cayendo en el más maravilloso e infantil sueño.

Hija mía, no dejes de llamarme desde tu blog, para seguir contándome cuentos tan bonitos.

Ángeles Sánchez dijo...

Vengo a tu blog desde el de Anita. Decirte que me ha encantado esta historia desde dos puntos de vista.

Un saludo

Manuel dijo...

Muy bonito el giro de enfoque desde el micro de Anita al tuyo. Encantado de visitarte.

Inma Soler dijo...

¡Cuánto tiempo hacía que no entraba en los blogs! Me ha dicho Isabel que tenías un cuento muy emocionante y aquí estoy con las lagrimitas empeñadas en brotar. ¡Qué manera tan directa y limpia de describir cosas importantes! Veo que tengo mucho por leer. No has parado eh? ¡Muchas gracias por darnos tanta vida!

Anónimo dijo...

A mí también me ha gustado mucho el punto de vista, incluso majadero, de la niña que pugna por no desprenderse de su madre.
Un abrazo
D.

Auxi González dijo...

Se me está ocurriendo una idea...

Rodolfo N dijo...

Precioso...ocurrente y sobre todo muy tierno !!!
Besos