miércoles, marzo 11, 2009


LA IRA
La tarde había sido cálida, el olor de los árboles en flor llenaba el aire primaveral.
Los niños estrenaban las tardes de columpios y toboganes.
Las bicicletas desempolvadas y recién engrasadas llenaban los caminos.
Los ancianos con paso quedo caminaban hasta los bancos a tomar el sol.
Todos se fueron a sus casas con las sonrisas bordadas.

Por el oeste salió la luna naranja como un sol al atardecer, inmensa, desproporcionada para el tamaño del cielo

Primero fue el aullar del lobo, desgarrando la noche, un grito largo, profundo, interminable.
Los perros le siguieron como un eco que se desplazaba a lo largo de todo el horizonte.
Las nubes comenzaron a correr en tropel como seguidas por el viento, se agolpaban unas sobre otras hasta formar una montaña oscura que cubrió la luna por completo.
Vino la oscuridad.
Los grillos dejaron de cantar, las luciérnagas se apagaron y el croar de las ranas fue un murmullo cada vez mas quedo.
El aire despojó a los árboles de sus adornos y lloraron pétalos de flores.
Los truenos como tambores anunciaban su llegada.
Los rayos comenzaron a caer por todas partes.

Entonces llegó ella.

Montada en un corcel negro, echando espumarajos por la boca, en la mano la espada, los ojos ávidos de sangre.

- !No hay piedad! . Gritó sobre su grupa.- !Acabaré con todos!

A su paso saltaron las cabeza y los brazos, corrió la sangre a borbotones . Con una mano cortaba con la otra incendiaba todo cuanto encontraba a su paso.

.- Soy el precio injusto de la muerte.

Imagen: War Henry Rousseau

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Vaya imagen!
Un abrazo
El D.

Auxi González dijo...

nena, otro premio: http://arcondesastre.blogspot.com/2009/03/i-y-ii-premio-este-blog-es-una-joya.html

MentesSueltas dijo...

Te abrazo con el cariño de siempre
MentesSueltas

ybris dijo...

Menos mal que nunca acaba con todos al mismo tiempo.
Tiene tantos fallos como vivos quedan.
Justo castigo a su injusto precio.

Estremecedor.

Besos.