lunes, marzo 22, 2010

Historias ínfimas 2
Frascos de cristal

El caracol se deslizó suavemente sobre la hoja húmeda, la lluvia le favorecía, todo era mas fácil; comer, desplazarse, multiplicarse. El caparazón crecía y pesaba más, pero también se sentía más ancho que antes.
La lagartija lo llevaba peor, cualquier rincón que buscara estaba lleno de agua. Es cierto que debajo de las piedras, ahora, podía encontrar gusanos, tijeretas y bichos parecidos de los que alimentarse, le aburría esta mono dieta, además sin sol su cuerpo parecía entumecerse.
El gorrión también tenia su opinión sobre la lluvia. Todos en el jardín tenían algo que decir cuando veían el cielo encapotado nuevamente y sentían el repiqueteo constante sobre las piedras.
Sus opiniones se volvieron monótonas como la lluvia.
Cuando se abrió la puerta corrieron a refugiarse, conocían demasiado bien el sonido de las botas sobre los escalones de la entrada, el silbido de llamada, y las manos de dedos regordetes de niño bien alimentado. Todos los días hacía lo mismo bajaba los escalones y se dirigía al jardín a buscar presas que encerraba en un bote de cristal. Los caracoles y las lagartijas eran sus preferidos. Les metía en el frasco con una tapa agujereada, luego entraba en la casa. Allí depositaba el bote encima de una mesa cerca de la ventana, sacaba un cuaderno y anotaba:

BOTE 1
10 de Marzo
Dos caracoles, todavía están confiados, mueven su cuerpo y con las antenas se reconocen.
11 de Marzo
Se mueven inquietos suben por las paredes, chocan entre ellos, buscan la salida, cuando llegan a la tapa caen por su propio peso al fondo. vuelven a empezar.
12 de Marzo
El caracol mas pequeño se ha refugiado en su concha.
El otro sigue luchando; sube, se cae y vuelve a intentarlo.
13 de Marzo
Todo sigue igual; el encerrado no sale, el otro sigue luchando.
14 de Marzo
Todavía lucha
15 de Marzo
El pequeño sigue en su estado estático
El grande tiene la concha rota por varios sitios, un gran agujero en uno de los costados. Sigue buscando la salida.
16 de Marzo
Ahora ya están los dos quietos.
El pequeño mantiene su concha brillante.
El otro parece que se estuviera secando
18 de Marzo
Abro el bote y los rocío con agua.
El grande sale y bebe y reanuda su lucha por la libertad
El pequeño bebe y después se encierra nuevamente.
19 de Marzo
Todo sigue igual
El grande lucha
El pequeño espera.
Dos maneras de enfrentarse a la muerte. Yo me he aburrido de ellos. los arrojo a water y tiro de cadena. Su destino me resulta indiferente.

BOTE 2
15 de Marzo
Un caracol y una lagartija ¿Quien ganará la partida?

BOTE 3
18 de Marzo
Un caracol y una araña.

La estantería estaba llena de botes y en el cuaderno quedaban pocas hojas en blanco.



Imagen: Paul Klee

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Más que niño curioso, niño sádico. ¿Quién no lo fue y en el fondo, no lo es?
Un abrazo
D.

Auxi González dijo...

Ay! Fortunata! No sé si es un cuento de terror, pero a mi me ha dado miedo, el miedo a la maldad cotidiana...