viernes, julio 02, 2010



LIBUSA

Se apagó el día bajo las nubes tibias. Los pájaros volaban silenciosos a sus nidos entre las ramas frondosas. La reina descansaba bajo la copa de un magnolio en flor, aspiraba su aroma y soñaba.

Soñaba con un reino hecho a su medida; el castillo arriba en la colina, En los fértiles valles las mujeres recolectaban las frutas y las bayas, los hombres con sus flechas y halcones cazaban. En invierno, cuando las nieves cubrieran las laderas, el silencio estaría turbado por el crepitar de la leña y el susurro de las historias narradas a los niños.

Un rayo cruzó el cielo, luego un trueno, el olor de la pólvora y la sangre derramada, el polvo levantado por las huestes y las hordas extranjeras, el poder de las iglesias, las luchas fratricidas.....


Imagen: La profetisa Libusa por
Vitezlav Karel Masek

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, la paz que no tomamos en cuenta cuando pasa a ser hábito, tal vez es un paréntesis, sólo un sueño.
Un abrazo
D.

Auxi González dijo...

Los hombres siempre extrañamos las cosas y a las personas cuando éstas ya se han ido...